12 abr. 2012

El Coliseo del Bajo Belgrano cumple 100 años.


Luego de la fundación del Club Unión Excursionistas en febrero de 1910, se iniciaron las acciones tendientes a conformar los equipos de fútbol en vista al inicio del campeonato de 1911. Esto no presentaba preocupación ya que había valores de calidad para formar una escuadra competitiva, pero sí había otra labor titánica pendiente, la de conseguir un terreno de juego propio, requisito fundamental para la práctica del fútbol. Al cabo de innumerables solicitudes entre las propuestas ofrecidas apareció una pequeña parcela en el Parque Chacabuco, pero sus dimensiones eran muy pequeñas por lo que se desisitió de utilizarla.
Luego merced a la actuación del secretario Sr. Santos Cameán, quien era amigo del Intendente de la Ciudad de Buenos Aires don Joaquín S. Anchorena y del Director de Paseos don Benito Carrasco, se consiguió un descampado en el Bajo Belgrano. El mismo estaba delimitado por las calles Migueletes, José Hernández, Miñones y La Pampa. Teniendo en cuenta que la mayoría de los socios vivían en el centro y en el barrio de Palermo, se decidió iniciar los trámites para tomar posesión del predio, hecho que se produjo el 10 de diciembre de 1910.
En esa época el panorama no era el de hoy, en Belgrano estaba ubicada la quema donde se utilizaba la basura para el relleno de zonas bajas, lo que generaba continuas inundaciones por la falta de un sistema cloacal. Pese a ello los dirigentes comenzaron a proyectar un trabajo faraónico para transformarlo en una cancha de fútbol.
Para 1911 el “field” aún no se encontraba habilitado, por lo que decidieron alquilar la cancha del Club Florida situada en dicha localidad, donde el verde hizo las veces de local. Así fue que inscribieron dos equipos de Tercera División y uno de Cuarta en la primitiva Argentine Football Association. Los días domingos los jugadores y los primeros hinchas debían viajar hasta Florida con el ferrocarril, según nos cuenta la revista “El Fortín de Belgrano” del año 1940 “en aquellos tiempos nuestro club tenía su himno propio, que se entonaba después de cada partido y también durante el trayecto de Florida hasta Colegiales y Retiro punto de despedida”. Ellos vieron su sueño convertirse en realidad cuando el Unión Excursionistas debutó en Avellaneda venciendo al Club Merton por 3 –1.
Las campañas realizadas en 1911 colmaron las expectativas, e inmediatamente los dirigentes comenzaron a trabajar con la mente puesta en 1912, el primer objetivo que debían cumplir era poner en condiciones el campo de juego.
Se decidió por todos los medios habilitar la cancha de Pampa y Miñones para el próximo torneo a iniciarse en abril de 1912. Gracias a las influencias de algunos socios fundadores se obtuvo del Banco Proveedor un crédito de $600 que se emplearon en la construcción de la primera casilla, y posteriormente otro de $1000 de la Asoc. Argentina. Los Señores Masciotra, Zelada, Gantes, Cameán y el Sr. Puig de la administración de La Nación, actuaron en dichas operaciones con fortuna. Por otro lado dirigentes, simpatizantes y jugadores lograron reunir cierta cantidad de fondos, para comprar los materiales necesarios y así construir la casilla y colocar el alambrado exterior, condiciones básicas para utilizarlo como ¨field¨.
De la mano de obra no había por qué preocuparse ya que se contaba con un cuerpo de voluntarios trabajadores. Todos los sábados después de finalizar la labor semanal, se daban cita en Excursionistas para trabajar. Los jóvenes colaboradores a los que nos referimos eran: P. Gilardi, R. Gantes, S. Cameán, J. Zelada, N. Pasanetti, R. y E. Mastronardi, Gradilone, Briba, Merlo, Ghiano, Frere, Carbone y posiblemente algún otro aquí olvidado. La mayoría de los nombrados trabajaron hasta la madrugada, y los que vivían lejos se quedaron a dormir en la cancha.
Durante la mañana del 14 de abril de 1912 todos concluyeron los trabajos pendientes dado que a las 15 horas se jugaba el primer partido del Campeonato de Tercera División.
A la hora señalada los jugadores que momentos antes habían estado trabajando, se hallaban en sus puestos vistiendo la vieja casaca albiverde, para enfrentar al Club Libertad por la primera fecha El equipo estaba compuesto por: Passalacqua, Romero, Ghiano, Passanetti, Zarlenga, Maceiras, Gantes, Gelfi, Mora, Masciotra, Branda, ganando el equipo de Unión Excursionistas por 4 a 0, marcando en tres ocasiones Raúl Gantes y Branda el restante.
Ese fue el primer partido jugado en nuestro “field” de una serie infinita que se extendió durante 100 años. Según las épocas nuestro estadio fue conocido como El Fortín de Belgrano, o Pampa y Miñones, o El Coliseo del Bajo Belgrano, hoy tiene el honor de ser uno de los escenarios más antiguos del fútbol argentino por haber llegado a sobrevivir un siglo, con la ayuda de sus hinchas que durante todos estos años colaboraron incansablemente, para que el verde siga siendo del Bajo Belgrano.
El 14 de abril de 2012 se cumplen 100 años que en Pampa y Miñones se jugó el primera partido, FELIZ CUMPLEAÑOS FORTIN DE BELGRANO!!!!